El circuito del ocio de terror está saturado de trucos predecibles. La mayoría de las salas confunden el asustar con generar una atmósfera angustiosa. Te meten en una habitación oscura, un actor grita con una motosierra o golpea una lata metálica contra la pared, te sobresaltas dos segundos y vuelves a lo tuyo. Eso es […]
